¿Qué narices es un chutney? dije yo la primera vez que oí esa curiosa palabra. Fue en una masterclass de cocina hindú.
Pues un chutney es una salsa agridulce, salada, ácida y picante, que suele llevar de base alguna fruta u hortaliza.
Este chutney casero de membrillo es un aderezo vibrante y con mucho umami, que te ayudará a subir a otro nivel los platos a los que acompañe: carnes, pescados, salchichas, unas crujientes samosas, originales bocatas o lo que te apetezca.
Te aconsejo que te abras al «mundo chutney» y que juegues con nuevas combinaciones de sabores, ya que estoy segura que como a mí, te harán replantearte el concepto de sabor que tenías hasta ahora.

Además es muy sencillo de elaborar y sólo necesitamos un elemento dulce (fruta u hortaliza + azúcar), un elemento ácido (vinagre), un elemento salado (sal marina) y un elemento picante (chile, jengibre …).
Yo he partido de una mermelada de membrillo casera ya elaborada. Te recomiendo que veas la receta en el enlace.
Las cantidades que te doy a continuación de cada ingrediente son aproximadas y totalmente subjetivas, ya que puedes añadir más ácido o más picante dependiendo de lo que te dicte tu paladar.
Detalles antes de comenzar
| Dificultad | Raciones | Tiempo de preparación | Tiempo de cocinado |
| Fácil | Para 330 gr de chutney | Si ya tienen hecha la mermelada, sólo tienes que añadir los ingredientes y cocinar | 10 minutos |
Ingredientes para el chutney casero de membrillo
- 250 gr de mermelada casera de membrillo
- 100 ml de vinagre blanco (yo he usado mitad de vinagre de manzana sin filtrar y mitad de vinagre de arroz)
- Una rodaja de jengibre fresco de 1 cm de grosor aprox.
- Medio chile rojo
- Sal marina al gusto y una pizca de pimienta negra




Elaboración del chutney de membrillo
- Una vez que ya tenemos hecha la mermelada de membrillo, simplemente apartamos la cantidad que queramos convertir en chutney y en el mismo cazo donde hemos hecho la mermelada, añadimos el vinagre, el jengibre rallado, medio chile muy picadito (sin las pepitas), pimienta negra y sal.
- Removemos durante unos 5 minutos en los que el vinagre se irá mezclando y evaporando una parte. Este es el momento de probarlo y decidir si añades más sal, más vinagre, etc.. Las cantidades que he puesto en los ingredientes son las que he añadido yo y a mí me gusta así, pero si por ejemplo estás locamente enamorado del picante, pues añade más chile y más jengibre. Y si no te gusta el jengibre, pues nada, sin jengibre, pero a mí me encanta y opino que le da un toque muy especial. Sobre gustos, los colores.
- Cuando lo tengas listo, vierte en los botes, que puedes conservar durante largo tiempo siguiendo cualquiera de estos dos métodos.

Chutney-consejos
Yo he utilizado botes pequeñitos de unos 110 ml de capacidad, porque el chutney no es una salsa que se echa en plan cascada por encima de la comida. La forma de usarlo es más bien como un ketchup o una mostaza, así que se añade en pequeñas dosis.
Y así me garantizo que tengo chutney de membrillo para unas 3 veces sin que se estropee. Aun así, cuando abras un tarro, si no lo gastas del todo, puedes conservarlo en nevera durante semanas porque el azúcar y el vinagre seguirán actuando como conservantes.